Contestar esta pregunta implica primero tener claridades sobre los conceptos de diversidad cognitiva, diversidad cultural y el rol de la universidad como institución social. Teniendo claros estos elementos es posible entonces aproximarse a una posible respuesta a la pregunta, identificando cómo la universidad, de acuerdo a lo que considera pertinente desde su rol en la sociedad, aborda la diversidad cognitiva y cultural, y cómo las TIC surgen como una oportunidad para facilitar el reconocimiento y abordaje de estos dos tipos de diversidad.
En esta reflexión me propongo abordar los aspectos anteriores para intentar dar respuesta a la pregunta del desafío 2. Empezaré por mencionar lo que entiendo por los conceptos de diversidad cognitiva, diversidad cultural y el rol de la universidad, a partir de las lecturas que hemos abordado en el curso.
Diversidad cognitiva. Cabrera y Fariñas (2010) mencionan la existencia de distintos estilos de aprendizaje que reflejan el comportamiento, estrategias y actitudes de los individuos en un contexto de aprendizaje. Cabrera también hace referencia a diferentes autores que han intentado categorizar los estilos cognitivos, como un aporte a la solución de la problemática que enfrentan los profesores al momento de identificar las formas de aprender de sus estudiantes para poder plantear alternativas más adecuadas en el ambiente de aprendizaje. Identificar si los estudiantes prefieren ir de lo particular a lo general, si prefieren lo visual o lo auditivo, si piensan con el hemisferio derecho o el izquierdo, o si prefieren una aproximación teórica o la reflexión sobre la experiencia, enfrenta a los profesores a una realidad que anteriormente no se tenía muy en cuenta en la escuela: los estudiantes tienen distintas formas de aproximarse al mundo, de conocerlo y de apropiarlo. Si la intención del sistema educativo es ayudarlos a comprender y transformar su entorno, se debe reconocer y dar cabida a esas diferentes maneras de abordar el aprendizaje.
Diversidad cultural. La diversidad cultural es según Schmelkes (2008), una de las características que definen a una sociedad. Contempla la manifestación de las costumbres, creencias y formas de relacionarse de cada miembro de la sociedad, de manera que esta diversidad no es algo que solo se menciona en los libros, sino que se refleja en todos los espacios de interacción social. Hablamos entonces de una serie de características que identifican a los estudiantes, no solo en su forma de actuar e interactuar en la cotidianidad, sino también en los espacios de aprendizaje asociados a la escuela. Estas características deberían ser reconocidas por la universidad si ésta realmente quiere ser pertinente. Pero, ¿Qué es pertinente?, ¿Quién define lo que es pertinente? Leyendo sobre la universidad como institución social, pude aproximarme a las respuestas a estas preguntas.
Universidad como institución social. La universidad, como motor de transformación de la sociedad, debe responder a requerimientos de diversos sectores: económico, político, religioso, social, etc. Adicional a esta necesidad de priorizar qué es importante y a qué requerimientos debe responder, la universidad se enfrenta al dilema de preparar a sus estudiantes para las condiciones del contexto actual, o formar individuos con actitud reflexiva y crítica que puedan transformar las condiciones actuales. ¿Cómo hacer todo al mismo tiempo?, ¿Qué debería ser más importante?, ¿Quién lo define? Es ahí donde hablamos del concepto de Pertinencia. Para autores como Casas (2005), la pertinencia es la coincidencia entre lo que las instituciones hacen y lo que la sociedad espera de ellas. Partiendo de esta definición, para mí la pertinencia terminaría siendo un consenso social, y como en todo consenso de este tipo, prima la posición de un pequeño sector de la población. En algunos contextos lo pertinente es definido por el sector productivo o por el partido político predominante; En otros, un evento coyuntural como por ejemplo un desastre natural, termina definiendo lo que resulta pertinente para la educación (como en el caso de la Universidad de Tulane, en la por las consecuencias del Huracán Katrina, la institución se concentró en formar personas con conciencia social comprometidas con la reconstrucción de la ciudad). Es precisamente dependiendo del contexto, que se define lo que es pertinente, así que no podemos hablar de un modelo o estructura estándar en el sistema educativo, ya que éste responde a características particulares de los entornos a los que pertenece.
El problema principal radica en que la universidad no siempre asume ese rol social que se espera de ella, de manera que termina convirtiéndose en una institución aislada de las condiciones y necesidades del entorno. Estamos hablando de algunos escenarios en los que “los exámenes deben resolverse de forma solitaria y en el menor tiempo posible, el trabajo en grupo es casi inexistente, la estructura de autoridad es vertical e inapelable, y el trato es formal y distante entre profesores y alumnos” (Hederich & Camargo, 1991, p.5). Estas características contradicen lo que realmente pasa en la sociedad y las interacciones a las que los estudiantes se tienen que enfrentar cuando salen de la escuela. En caso como ese, la propuesta educativa puede resultar pertinente académicamente pero no para los individuos que la sociedad espera.
¿Cómo se puede dar respuesta a la pregunta principal, a partir de los conceptos mencionados? Cada universidad refleja en sus principios educativos, en su currículo, en las relaciones de autoridad, y en lo que entiende por disciplina, entre otros aspectos, lo que considera pertinente y el reconocimiento que le da a la diversidad cognitiva y cultural. Por medio de sus principios educativos y de su propuesta curricular, la universidad da a conocer lo que considera pertinente y el rol que cree que debe cumplir en la sociedad. En la implementación del currículo también se puede vislumbrar el abordaje de la diversidad cognitiva y cultural, en la medida en que las actividades planteadas y las interacciones en el aula pueden mostrar si se están teniendo en cuenta las particularidades de los estudiantes o si por el contrario se plantea un esquema que asume que los estudiantes tienen una misma forma de actuar y de aprender.
En mi contexto profesional, los aspectos relacionados con diversidad cognitiva y con pertinencia institucional, son claros. Trabajo en una institución de educación superior, así que en mi acompañamiento a los profesores puedo ver cómo se maneja la diversidad cognitiva y cultural y cómo éste abordaje está enmarcado en unos principios educativos que definen lo que la universidad considera pertinente. En el caso de la Universidad de los Andes, los principios educativos están relacionados con la formación de personas críticas y autónomas, así que esto supondría darle herramientas a los estudiantes para que exploren su entorno y asuman una posición crítica y reflexiva. Enunciar principios como estos exige una capacitación en el personal docente de manera que lo que pretende la institución realmente se refleje en el aula; Se ha avanzado en esa vía y se pueden encontrar cursos en los que efectivamente se plantea un ambiente de aprendizaje más constructivista en el que el estudiante tiene un papel protagónico y puede explorar diferentes formas de aproximarse al conocimiento, teniendo la oportunidad de aplicar lo aprendido en situaciones específicas y significativas. Se trata de cursos en los que se lograron eliminar los conceptos de “parcial” y “examen final”, para reemplazarlos por reflexiones periódicas por parte del estudiante, en las que identifica su propio estilo de aprendizaje y evidencia los avances y claridades logrados en el proceso. En contraste, aún existen cursos en los que lo primordial sigue siendo la apropiación de unos conocimientos determinados que se transmiten de manera magistral sin tener en cuenta el tipo de estudiantes que asisten, ni sus intereses o formas de aprender.
Es importante en todo caso reconocer que es muy difícil que en un curso se logren diseñar actividades para cada estilo de aprendizaje. Para mí el abordaje de la diversidad no debe consistir en disponer tantos tipos de escuelas como culturas haya, o en habilitar actividades que atiendan cada característica cultural o estilo cognitivo. Un abordaje como esos implicaría además contar con docentes capaces de identificar el estilo de aprendizaje de cada uno de sus alumnos, de manera que los puedan guiar en ese camino y diseñar evaluaciones congruentes con todo el proceso de aprendizaje. Una opción que considero más pertinente, aunque igualmente implica un cambio de enfoque en las instituciones educativas, es preparar a los estudiantes para aprendan y sigan aprendiendo fuera de la escuela, de acuerdo a su estilo de aprendizaje y los aspectos culturales que los identifican. De esta manera la escuela más que conocimientos específicos, daría herramientas para que los estudiantes aprendan por sí mismos. Se trata de formar a los estudiantes como individuos capaces de comunicarse adecuadamente con quienes son diferentes a ellos, y capaces también de explorar su entorno, buscar información de utilidad, aprender y proponer cambios. La universidad entonces no estaría proponiendo un contexto al que los estudiantes se deben adaptar a como dé lugar para poder ser exitosos académicamente, sino que daría elementos para que los estudiantes puedan asumir un rol en los contextos en los que se desenvuelven.
Respecto a la diversidad cultural, debo reconocer que me cuesta un poco identificar cómo se aborda este tipo de diversidad en mi contexto profesional. La diversidad se reconoce en la población de alumnos de distintas regiones, en el acceso de estudiantes de bajos recursos, en la diferencia de preferencias sexuales y religiosas entre la población uniandina... pero ¿Cómo se aborda? Creo que por una parte, la universidad ha sido muy clara en su mensaje de respeto hacia la libertad de expresión y eso es algo que no solo está escrito, sino que se vive en el ambiente uniandino. Por otra parte, el apoyo a los círculos de participación en los que los estudiantes se reunen, comparten sus intereses y le comunican a la comunidad uniandina sus ideas y formas de ver el mundo, son también espacios que reconozco como estrategias para abordar la diversidad cultural. Respecto a la diversidad cultural en el aula, si retomo el ejemplo de las clases constructivistas, podría decir que si cada estudiante elige el contexto en el que pondrá en práctica sus conocimientos, eso da lugar a que cada estudiante le de a su proceso un sello personal que finalmente refleja su identidad y manifiesta los rasgos culturales que lo caracterizan. Un ejemplo pueden ser los portafolios que estamos construyendo en esta clase de Educación y TIC; Si bien pueden ser una forma de abordar la diversidad cognitiva en la medida en que cada estudiante va construyendo su proceso y apropiando los conceptos asociados a cada desafío (sin contar con verdades absolutas por parte de los profesores), los portafolios se podrían ver como una estrategia en la que con el apoyo de las TIC, se logra que los estudiantes se acerquen a sus contextos y documenten su forma de ver el mundo. Las formas de expresarnos en nuestros blogs, los ejemplos que tomamos de nuestro contexto para ejemplificar los conceptos, la forma en la que diseñamos y estructuramos nuestro blog, reflejan lo que somos, nuestra forma de pensar y un poco de ese contexto cultural en el que estamos inmersos.
Finalmente… ¿Qué papel juegan las TIC en este abordaje de la diversidad? Las TIC ofrecen una forma diferente de acceder a la información y el conocimiento. Es posible aprovechar las facilidades de interacción y de rompimiento de brechas espacio-temporales, para hacer que el sistema educativo no solo llegue a más personas, sino que también de espacio para que los estudiantes accedan al conocimiento por diferentes medios, de acuerdo a sus intereses y a sus formas de aprender.
Usando adecuadamente las TIC, es posible entonces disponer actividades para que los estudiantes identifiquen con qué formas de aprender se sienten más cómodos, y que puedan acceder a recursos que les permitan apropiar y compartir sus conocimientos de una mejor forma. En un enfoque educativo en el que el profesor es un guía del proceso en el que el estudiante define su mejor forma de aprender y las herramientas con las que contará para hacerlo, la tecnología puede ser ese medio que posibilita al estudiante hacer visible su proceso y dar a conocer sus avances, y al profesor, el seguimiento y retroalimentación.
La tecnología también puede facilitar la interacción con otros y la construcción colaborativa de conocimiento, simulando de alguna manera lo que pasa en los ambientes fuera de la escuela en los que interactuamos con otros y aprendemos en comunidad. De igual forma, reconociendo que la diversidad cultural no es algo que solo se deba tener en cuenta, sino que también se debe preservar y fortalecer, la tecnología juega un papel importante como canal para difundir elementos culturales y para así mismo conocer y tener contacto con otras culturas.
20 oct 2010
18 oct 2010
¿Cómo puede la universidad abordar la diversidad cognitiva y cultural, aprovechando las oportunidades que ofrecen las TIC? (Versión 1)
Contestar esta pregunta implica primero tener claridades sobre los conceptos de diversidad cognitiva, diversidad cultural y el rol de la universidad como institución social. Teniendo claros estos elementos es posible entonces aproximarse a una posible respuesta a la pregunta, identificando cómo la universidad, de acuerdo a lo que considera pertinente desde su rol en la sociedad, aborda la diversidad cognitiva y cultural, y cómo las TIC surgen como una oportunidad para facilitar el reconocimiento y abordaje de estos dos tipos de diversidad.
En esta reflexión me propongo abordar los aspectos anteriores para intentar dar respuesta a la pregunta del desafío 2. Empezaré por mencionar lo que entiendo por los conceptos de diversidad cognitiva, diversidad cultural y el rol de la universidad, a partir de las lecturas que hemos abordado en el curso.
Diversidad cognitiva. Cabrera () menciona la existencia de distintos estilos de aprendizaje que reflejan el comportamiento, estrategias y actitudes de los individuos en un contexto de aprendizaje. Cabrera también hace referencia a diferentes autores que han intentado categorizar los estilos cognitivos, como un aporte a la solución de la problemática que enfrentan los profesores al momento de identificar las formas de aprender de sus estudiantes para poder plantear alternativas más adecuadas en el ambiente de aprendizaje. Identificar si los estudiantes prefieren ir de lo particular a lo general, si prefieren lo visual o lo auditivo, si piensan con el hemisferio derecho o el izquierdo, o si prefieren una aproximación teórica o la reflexión sobre la experiencia, enfrenta a los profesores a una realidad que anteriormente no se tenía muy en cuenta en la escuela: los estudiantes tienen distintas formas de aproximarse al mundo, de conocerlo y de apropiarlo. Si la intención del sistema educativo es ayudarlos a comprender y transformar su entorno, se debe reconocer y dar cabida a esas diferentes maneras de abordar el aprendizaje.
Diversidad cultural. La diversidad cultural es según Schmelkes (), una de las características que definen a una sociedad. Contempla la manifestación de las costumbres, creencias y formas de relacionarse de cada miembro de la sociedad, de manera que esta diversidad no es algo que solo se menciona en los libros, sino que se refleja en todos los espacios de interacción social. Hablamos entonces de una serie de características que identifican a los estudiantes, no solo en su forma de actuar e interactuar en la cotidianidad, sino también en los espacios de aprendizaje asociados a la escuela. Estas características deberían ser reconocidas por la universidad si ésta realmente quiere ser pertinente. Pero, ¿Qué es pertinente?, ¿Quién define lo que es pertinente? Leyendo sobre la universidad como institución social, pude aproximarme a las respuestas a estas preguntas.
Universidad como institución social. La universidad, como motor de transformación de la sociedad, debe responder a requerimientos de diversos sectores: económico, político, religioso, social, etc. Adicional a esta necesidad de priorizar qué es importante y a qué requerimientos debe responder, la universidad se enfrenta al dilema de preparar a sus estudiantes para las condiciones del contexto actual, o formar individuos con actitud reflexiva y crítica que puedan transformar las condiciones actuales. ¿Cómo hacer todo al mismo tiempo?, ¿Qué debería ser más importante?, ¿Quién lo define? Es ahí donde hablamos del concepto de Pertinencia. Para autores como Casas (2005), la pertinencia es la coincidencia entre lo que las instituciones hacen y lo que la sociedad espera de ellas. Partiendo de esta definición, para mí la pertinencia terminaría siendo un consenso social, y como en todo consenso de este tipo, prima la posición de un pequeño sector de la población. En algunos contextos lo pertinente es definido por el sector productivo o por el partido político predominante; En otros, un evento coyuntural como por ejemplo un desastre natural, termina definiendo lo que resulta pertinente para la educación (como en el caso de la Universidad de Tulane, en la por las consecuencias del Huracán Katrina, la institución se concentró en formar personas con conciencia social comprometidas con la reconstrucción de la ciudad). Es precisamente dependiendo del contexto, que se define lo que es pertinente, así que no podemos hablar de un modelo o estructura estándar en el sistema educativo, ya que éste responde a características particulares de los entornos a los que pertenece.
El problema principal radica en que la universidad no siempre asume ese rol social que se espera de ella, de manera que termina convirtiéndose en una institución aislada de las condiciones y necesidades del entorno. Estamos hablando de algunos escenarios en los que “los exámenes deben resolverse de forma solitaria y en el menor tiempo posible, el trabajo en grupo es casi inexistente, la estructura de autoridad es vertical e inapelable, y el trato es formal y distante entre profesores y alumnos” (Hederick, , p.5). Estas características contradicen lo que realmente pasa en la sociedad y las interacciones a las que los estudiantes se tienen que enfrentar cuando salen de la escuela. En caso como ese, la propuesta educativa puede resultar pertinente académicamente pero no para los individuos que la sociedad espera.
¿Cómo se puede dar respuesta a la pregunta principal, a partir de los conceptos mencionados? Cada universidad refleja en sus principios educativos, en su currículo, en las relaciones de autoridad, y en lo que entiende por disciplina, entre otros aspectos, lo que considera pertinente y el reconocimiento que le da a la diversidad cognitiva y cultural. Por medio de sus principios educativos y de su propuesta curricular, la universidad da a conocer lo que considera pertinente y el rol que cree que debe cumplir en la sociedad. En la implementación del currículo también se puede vislumbrar el abordaje de la diversidad cognitiva y cultural, en la medida en que las actividades planteadas y las interacciones en el aula pueden mostrar si se están teniendo en cuenta las particularidades de los estudiantes o si por el contrario se plantea un esquema que asume que los estudiantes tienen una misma forma de actuar y de aprender.
En mi contexto profesional, los aspectos relacionados con este desafío son claros. Trabajo en una institución de educación superior, así que en mi acompañamiento a los profesores puedo ver cómo se maneja la diversidad cognitiva y cultural y cómo éste abordaje está enmarcado en unos principios educativos que definen lo que la universidad considera pertinente. En el caso de la Universidad de los Andes, los principios educativos están relacionados con la formación de personas críticas y autónomas, así que esto supondría darle herramientas a los estudiantes para que exploren su entorno y asuman una posición crítica y reflexiva. Enunciar principios como estos exige una capacitación en el personal docente de manera que lo que pretende la institución realmente se refleje en el aula; Se ha avanzado en esa vía y se pueden encontrar cursos en los que efectivamente se plantea un ambiente de aprendizaje más constructivista en el que el estudiante tiene un papel protagónico y puede explorar diferentes formas de aproximarse al conocimiento, teniendo la oportunidad de aplicar lo aprendido en situaciones específicas y significativas. Se trata de cursos en los que se lograron eliminar los conceptos de “parcial” y “examen final”, para reemplazarlos por reflexiones periódicas por parte del estudiante, en las que identifica su propio estilo de aprendizaje y evidencia los avances y claridades logrados en el proceso. En contraste, aún existen cursos en los que lo primordial sigue siendo la apropiación de unos conocimientos determinados que se transmiten de manera magistral sin tener en cuenta el tipo de estudiantes que asisten, ni sus intereses o formas de aprender.
Es importante en todo caso reconocer que es muy difícil que en un curso se logren diseñar actividades para cada estilo de aprendizaje. Para mí el abordaje de la diversidad no debe consistir en disponer tantos tipos de escuelas como culturas haya, o en habilitar actividades que atiendan cada característica cultural o estilo cognitivo. Un abordaje como esos implicaría además contar con docentes capaces de identificar el estilo de aprendizaje de cada uno de sus alumnos, de manera que los puedan guiar en ese camino y diseñar evaluaciones congruentes con todo el proceso de aprendizaje. Una opción que considero más pertinente, aunque igualmente implica un cambio de enfoque en las instituciones educativas, es preparar a los estudiantes para aprendan y sigan aprendiendo fuera de la escuela, de acuerdo a su estilo de aprendizaje y los aspectos culturales que los identifican. De esta manera la escuela más que conocimientos específicos, daría herramientas para que los estudiantes aprendan por sí mismos. Se trata de formar a los estudiantes como individuos capaces de comunicarse adecuadamente con quienes son diferentes a ellos, y capaces también de explorar su entorno, buscar información de utilidad, aprender y proponer cambios. La universidad entonces no estaría proponiendo un contexto al que los estudiantes se deben adaptar a como dé lugar para poder ser exitosos académicamente, sino que daría elementos para que los estudiantes puedan asumir un rol en los contextos en los que se desenvuelven.
Finalmente… ¿Qué papel juegan las TIC en este abordaje de la diversidad? Las TIC ofrecen una forma diferente de acceder a la información y el conocimiento. Es posible aprovechar las facilidades de interacción y de rompimiento de brechas espacio-temporales, para hacer que el sistema educativo no solo llegue a más personas, sino que también de espacio para que los estudiantes accedan al conocimiento por diferentes medios, de acuerdo a sus intereses y a sus formas de aprender.
Usando adecuadamente las TIC, es posible entonces disponer actividades para que los estudiantes identifiquen con qué formas de aprender se sienten más cómodos, y que puedan acceder a recursos que les permitan apropiar y compartir sus conocimientos de una mejor forma. En un enfoque educativo en el que el profesor es un guía del proceso en el que el estudiante define su mejor forma de aprender y las herramientas con las que contará para hacerlo, la tecnología puede ser ese medio que posibilita al estudiante hacer visible su proceso y dar a conocer sus avances, y al profesor, el seguimiento y retroalimentación.
La tecnología también puede facilitar la interacción con otros y la construcción colaborativa de conocimiento, simulando de alguna manera lo que pasa en los ambientes fuera de la escuela en los que interactuamos con otros y aprendemos en comunidad. De igual forma, reconociendo que la diversidad cultural no es algo que solo se deba tener en cuenta, sino que también se debe preservar y fortalecer, la tecnología juega un papel importante como canal para difundir elementos culturales y para así mismo conocer y tener contacto con otras culturas.
6 oct 2010
Observación de la diversidad cognitiva y cultural en un curso de educación superior
El escenario de observación que escogí, es una clase de un curso electivo en la Universidad de los Andes, llamado Constructivismo y Aprendizaje. Este es un curso dictado por el CIFE, para estudiantes de pregrado de todas las carreras. En esta versión del curso, asisten 30 estudiantes de diferentes semestres de las carreras de Medicina, Ingeniería, Diseño y Administración, entre otras.
¿Cómo se manifiesta la diversidad cultural en el curso?
La diversidad cultural se ve reflejada en los estudiantes que participan en el curso: son estudiantes de diferentes edades y carreras, con gustos e intereses diferentes. Puede resultar subjetivo el establecer los aspectos que dan cuenta de la diversidad cultural en este contexto, pero me atrevo a mencionar algunos:
- Algunos estudiantes son extrovertidos y hacen chistes en clase, mientras que otros son reservados y prefieren no hablar mucho.
- Algunos estudiantes establecen una distancia de contacto con la profesora, mientras otros la tratan como un par.
- Algunos estudiantes escriben notas en su cuaderno, mientras que otros registran sus anotaciones en un computador portátil.
- En el curso hay estudiantes de Bogotá, Medellín, Barranquilla, y una profesora asistente de Brazil. Cada uno aporta en la clase desde sus costumbres y su forma de relacionarse con los otros.
¿Cómo se manifiesta la diversidad cognitiva en el curso?
La diversidad cognitiva es un factor que se hizo evidente en una actividad que se realizó en la clase observada. La profesora moderó una actividad en la que los estudiantes describían qué aprendieron en el primer módulo del curso y cómo lo hicieron, y cada uno señaló aspectos diferentes: unos aprendieron leyendo, otros discutiendo con sus compañeros, otros en las reflexiones que debían hacer, otros a partir de la retroalimentación de su grupo, otros con los videos de la clase, etc. Así mismo, cuando se hizo una plenaria sobre cómo querían abordar los siguientes contenidos del curso, algunos estudiantes se inclinaron por estrategias más activas asociadas al desarrollo de juegos, otros prefirieron debates en clase y abordaje de casos, y otros se inclinaron por el análisis de películas. Esto muestra que los estudiantes tienen diferentes formas de aprender y aproximarse al conocimiento, y que este es un elemento que se puede aprovechar para lograr los objetivos del curso.
¿Qué estrategias del curso abordan la diversidad?
Ante la diversidad cultural, considero que la estrategia de la profesora ha sido promover un ambiente distensionado en el que se permite que cada estudiante manifieste con libertad lo que piensa. También se promueve la reagrupación de los estudiantes para las diferentes actividades, de manera que tengan la oportunidad de interactuar con personas de otras carreras, con diferentes contextos y formas de pensar.
Ante la diversidad cognitiva y siendo consecuente con su nombre, el curso propone una dinámica en la que los estudiantes van construyendo su proceso de aprendizaje y apropiando conocimientos con la guía de la profesora. En una de las actividades contempladas en el curso, la profesora enunció algunos conceptos y principios básicos y los estudiantes por grupos, empezaron diseñar cómo abordarían la clase para lograr que sus compañeros entendieran el concepto. Esto da la oportunidad de que los estudiantes recurran a las estrategias que mejor les funcionan para aprender, y respeta sus formas y ritmos de aprendizaje. Algunos, respondiendo a sus intereses recurrieron al análisis de películas y otros se vieron más motivados por dinámicas de debates alrededor de casos reales.
En la evaluación también se tiene en cuenta la diversidad congnitiva en la medida en que se ofrecen al estudiante distintas actividades y espacios para que dé cuenta de lo que ha aprendido en el proceso. Hay reflexiones individuales, presentaciones grupales y actividades de evaluación que cada grupo propone para verificar que los conceptos que quizo transmitir fueron entendidos y apropiados por sus compañeros.
8 sept 2010
Reconociendo espacios de aprendizaje no institucional en LIDIE
Empiezo por decir que actualmente trabajo en el Laboratorio de Investigación y Desarrollo sobre Informática y Educación – LIDIE, de la Universidad de los Andes. ¿Qué hacemos allí? En términos generales y para no centrar la atención en este punto, podría decir que asesoramos y acompañamos el uso e incorporación de TIC en procesos de enseñanza aprendizaje. Para atender los diferentes proyectos (algunos de consultoría, otros de evaluación, otros de acompañamiento, etc.) contamos con un equipo interdisciplinario de profesionales que acompaña a cada grupo de clientes (profesores, instituciones, etc.).
¿Qué aprendizajes se dan de manera no institucional en este contexto? En LIDIE, al igual que en la mayoría de organizaciones, hay aprendizajes que no se contemplan dentro de los aprendizajes formales, pero que terminan siendo importantes para la organización. El mi contexto, entre los aprendizajes que puedo identificar como no institucionales, se encuentran por ejemplo los asociados a conocimientos sobre coordinación de proyectos y las habilidades para trabajar en equipo.
Aprendiendo a coordinar un proyecto En el laboratorio, para cada equipo asignado a un proyecto, hay una persona designada como responsable de la ejecución y resultados del proyecto. Los aprendizajes alrededor de cómo coordinar un proyectom, están asociados entonces a estas personas. ¿Cómo aprendemos? Si bien hay espacios formales (como cursos) pensados para promover este tipo de aprendizaje, cada coordinador ha ido conformando sus propios espacios de aprendizaje no institucional para atender a las necesidades que se le presentan en la coordinación de su proyecto. Las fuentes de conocimiento son diversas: aprendemos conversando informalmente con otros coordinadores sobre las experiencias en sus proyectos, o consultando en internet estrategias efectivas para organizar y gestionar la información. Tal vez la mayor muestra de la expansión espacio-temporal de este tipo de aprendizaje, es que no hay un momento específico para fortalecer nuestros conocimientos y habilidades como coordinadores. Aprendemos en el hacer; en esa interacción contínua con los clientes y con el equipo de trabajo, y en esa preocupación constante por buscar nuevas estrategias para que todos los aspectos del proyecto marchen bien. Se podría decir que el aprendizaje está motivado por una necesidad (atender las necesidades de organización de los proyectos) y por una motivación extrínseca por responder a las exigencias del rol que cumplimos en el laboratorio, pero en muchos casos el aprendizaje se da por una motivación intrínseca por aprender estas habilidades que sin duda trascienden el entorno laboral y pueden ser aplicadas en otras situaciones.
Un elemento importante en el aprendizaje sobre la coordinación de proyectos, es que independientemente de los medios o las fuentes de conocimiento, cada coordinador apropia a su estilo de coordinación, lo que mejor se ajuste a sus expectativas, a sus tiempos y a las necesidades de su proyecto. De esta manera se puede identificar un sello en cada coordinador, ya sea porque tiene una forma particular de organizar a su equipo, o de hacer seguimiento, o de manejar las relaciones con los clientes. Considero que ese estilo que cada coordinador va construyendo es parte de un proceso de hibridación en el que cada uno toma lo mejor de la teoría sobre coordinación, las lecciones aprendidas de sus compañeros y los propios aprendizajes en el ejercicio de coordinar, para adoptar ciertas prácticas que fortalecen su labor como coordinador. Decir que el proceso de hibridación que menciono corresponde a los procesos de hibridación cultural de los que habla García (1995), podría ser demasiado pretensioso ya que este autor habla sobre procesos cutlturales y construcción de identidades como producto de la combinación de estructuras y prácticas separadas, y no estoy muy segura de que el fortalecimiento como coordinadores sea realmente una construcción cultural en la que se forma una identidad. Lo que sí retomaría de la propuesta de García, es la idea de una apropiación de elementos y conocimientos externos para combinarlos con las prácticas existentes y hacerlos parte de un estilo o sello propio. En este caso no se estaría hablando de la construcción de una identidad (algo tan profundamente asociado al individuo), sino de un perfil con el que la persona se puede desempeñar en su campo laboral.
¿Qué papel juega la tecnología en este tipo de aprendizaje? la tecnología surge como un apoyo importante para el aprendizaje no institucional. Es una herramienta que facilita acceder a la información, conocer otras formas de hacer las cosas y comunicarse con mayor facilidad. Documentamos por ejemplo nuestros procesos en herramientas a las que otros pueden acceder fácilmente para consultar prácticas y lecciones aprendidas, y también accedemos a diferentes sitios web para hacer consultas sobre herramientas y estrategias que nos permitan fortalecernos como coordinadores.
Aprendiendo a trabajar en equipo Esta habilidad sin duda es algo que requerimos todos los que participamos en el laboratorio, ya que todos los proyectos son abordados por equipos interdisciplinarios, lo que requiere que los involucrados se desenvuelvan bien trabajando en grupo. En la mayoría de los casos éste no es un aprendizaje que se aborde de manera intencionada; como lo menciona Orozco (2004), "informalmente se puede aprender siempre y aún sin proponérselo", así que aprendemos en las reuniones con nuestro equipo de trabajo y las retroalimentaciones de nuestros pares, aprendemos viendo cómo interactúan personas de otros grupos de trabajo, aprendemos imitando y adoptando prácticas que pueden resultar exitosas, y aprendemos del error, cuando algunas de nuestras acciones afectan el ambiente grupal o los resultados del proyecto.
Al igual que en el caso del aprendizaje sobre coordinación de proyectos, el aprender a trabajar en equipo no es algo que se da en momento puntutales. Hay una descentralización en este tipo de aprendizaje ya que no es solo la oficina el lugar para interactuar con otros, aprender a aceptar opiniones y a comunicar las nuestras de manera efectiva. Hay otros tiempos y lugares para esto, como las reuniones familiares o las interacciones con los amigos, en los que practicamos y fortalecemos nuestras habilidades para comunicarnos con otros.
En los dos ejemplos de aprendizaje informal en el contexto de LIDIE, el aprendizaje es un proceso de construcción individual nutrido por el hacer y por las interacciones con otros, y motivado en la mayoría de los casos por una necesidad de fortalecimiento para un mejor desempeño profesional. Ese aprender en el hacer es lo que menciona Siemens (2004) como una de las características del aprendizaje informal: "El aprendizaje ocurre ahora en una variedad de formas, a través de comunidades de práctica, redes personales y a través de la realización de tareas laborales. [...] El aprendizaje y las actividades laborales ya no se encuentran separados. en muchos casos, son lo mismo".
Considero que al hacer esta reflexión sobre las formas de aprendizaje informal en mi entorno laboral, voy adquieriendo más elementos para entender qué factores inciden en que en la educación no formal en ocasiones se logre un aprendizaje más significativo. Teniendo en cuenta los elementos de educación no institucional de mi contexto, podría decir que el tener la posibilidad de aplicar lo que se aprende en un contexto real, el tener a pares retroalimentando el proceso, y la motivación (intrinseca en algunos casos, extrinseca en otros) de mejorar contínuamente para tener un mejor desempeño laboral, son caracteristicas del aprendizaje informal que tienen resultados satisfactorios en contextos como éste y que podrían fortalecer la educación formal.
Referencias
Aprendiendo a coordinar un proyecto En el laboratorio, para cada equipo asignado a un proyecto, hay una persona designada como responsable de la ejecución y resultados del proyecto. Los aprendizajes alrededor de cómo coordinar un proyectom, están asociados entonces a estas personas. ¿Cómo aprendemos? Si bien hay espacios formales (como cursos) pensados para promover este tipo de aprendizaje, cada coordinador ha ido conformando sus propios espacios de aprendizaje no institucional para atender a las necesidades que se le presentan en la coordinación de su proyecto. Las fuentes de conocimiento son diversas: aprendemos conversando informalmente con otros coordinadores sobre las experiencias en sus proyectos, o consultando en internet estrategias efectivas para organizar y gestionar la información. Tal vez la mayor muestra de la expansión espacio-temporal de este tipo de aprendizaje, es que no hay un momento específico para fortalecer nuestros conocimientos y habilidades como coordinadores. Aprendemos en el hacer; en esa interacción contínua con los clientes y con el equipo de trabajo, y en esa preocupación constante por buscar nuevas estrategias para que todos los aspectos del proyecto marchen bien. Se podría decir que el aprendizaje está motivado por una necesidad (atender las necesidades de organización de los proyectos) y por una motivación extrínseca por responder a las exigencias del rol que cumplimos en el laboratorio, pero en muchos casos el aprendizaje se da por una motivación intrínseca por aprender estas habilidades que sin duda trascienden el entorno laboral y pueden ser aplicadas en otras situaciones.
Un elemento importante en el aprendizaje sobre la coordinación de proyectos, es que independientemente de los medios o las fuentes de conocimiento, cada coordinador apropia a su estilo de coordinación, lo que mejor se ajuste a sus expectativas, a sus tiempos y a las necesidades de su proyecto. De esta manera se puede identificar un sello en cada coordinador, ya sea porque tiene una forma particular de organizar a su equipo, o de hacer seguimiento, o de manejar las relaciones con los clientes. Considero que ese estilo que cada coordinador va construyendo es parte de un proceso de hibridación en el que cada uno toma lo mejor de la teoría sobre coordinación, las lecciones aprendidas de sus compañeros y los propios aprendizajes en el ejercicio de coordinar, para adoptar ciertas prácticas que fortalecen su labor como coordinador. Decir que el proceso de hibridación que menciono corresponde a los procesos de hibridación cultural de los que habla García (1995), podría ser demasiado pretensioso ya que este autor habla sobre procesos cutlturales y construcción de identidades como producto de la combinación de estructuras y prácticas separadas, y no estoy muy segura de que el fortalecimiento como coordinadores sea realmente una construcción cultural en la que se forma una identidad. Lo que sí retomaría de la propuesta de García, es la idea de una apropiación de elementos y conocimientos externos para combinarlos con las prácticas existentes y hacerlos parte de un estilo o sello propio. En este caso no se estaría hablando de la construcción de una identidad (algo tan profundamente asociado al individuo), sino de un perfil con el que la persona se puede desempeñar en su campo laboral.
¿Qué papel juega la tecnología en este tipo de aprendizaje? la tecnología surge como un apoyo importante para el aprendizaje no institucional. Es una herramienta que facilita acceder a la información, conocer otras formas de hacer las cosas y comunicarse con mayor facilidad. Documentamos por ejemplo nuestros procesos en herramientas a las que otros pueden acceder fácilmente para consultar prácticas y lecciones aprendidas, y también accedemos a diferentes sitios web para hacer consultas sobre herramientas y estrategias que nos permitan fortalecernos como coordinadores.
Aprendiendo a trabajar en equipo Esta habilidad sin duda es algo que requerimos todos los que participamos en el laboratorio, ya que todos los proyectos son abordados por equipos interdisciplinarios, lo que requiere que los involucrados se desenvuelvan bien trabajando en grupo. En la mayoría de los casos éste no es un aprendizaje que se aborde de manera intencionada; como lo menciona Orozco (2004), "informalmente se puede aprender siempre y aún sin proponérselo", así que aprendemos en las reuniones con nuestro equipo de trabajo y las retroalimentaciones de nuestros pares, aprendemos viendo cómo interactúan personas de otros grupos de trabajo, aprendemos imitando y adoptando prácticas que pueden resultar exitosas, y aprendemos del error, cuando algunas de nuestras acciones afectan el ambiente grupal o los resultados del proyecto.
Al igual que en el caso del aprendizaje sobre coordinación de proyectos, el aprender a trabajar en equipo no es algo que se da en momento puntutales. Hay una descentralización en este tipo de aprendizaje ya que no es solo la oficina el lugar para interactuar con otros, aprender a aceptar opiniones y a comunicar las nuestras de manera efectiva. Hay otros tiempos y lugares para esto, como las reuniones familiares o las interacciones con los amigos, en los que practicamos y fortalecemos nuestras habilidades para comunicarnos con otros.
En los dos ejemplos de aprendizaje informal en el contexto de LIDIE, el aprendizaje es un proceso de construcción individual nutrido por el hacer y por las interacciones con otros, y motivado en la mayoría de los casos por una necesidad de fortalecimiento para un mejor desempeño profesional. Ese aprender en el hacer es lo que menciona Siemens (2004) como una de las características del aprendizaje informal: "El aprendizaje ocurre ahora en una variedad de formas, a través de comunidades de práctica, redes personales y a través de la realización de tareas laborales. [...] El aprendizaje y las actividades laborales ya no se encuentran separados. en muchos casos, son lo mismo".
Considero que al hacer esta reflexión sobre las formas de aprendizaje informal en mi entorno laboral, voy adquieriendo más elementos para entender qué factores inciden en que en la educación no formal en ocasiones se logre un aprendizaje más significativo. Teniendo en cuenta los elementos de educación no institucional de mi contexto, podría decir que el tener la posibilidad de aplicar lo que se aprende en un contexto real, el tener a pares retroalimentando el proceso, y la motivación (intrinseca en algunos casos, extrinseca en otros) de mejorar contínuamente para tener un mejor desempeño laboral, son caracteristicas del aprendizaje informal que tienen resultados satisfactorios en contextos como éste y que podrían fortalecer la educación formal.
Referencias
- García, N. (2000). "La globalización: ¿Productora de culturas híbridas?". Ed. Grijalbo. México.
- Orozco, G. (2004). "De la enseñanza al aprendizaje: desordenamientos educativo-comunicativos en los tiempos, escenarios y procesos de conocimiento". En Revista Nòmadas No. 21 Octubre.
- Siemens, G. (2004). "Conectivismo: Una teoría de aprendizaje para la era digital". Recuperado en www.diegoleal.org/docs/2007/Siemens(2004)-Conectivismo.doc el 5 de Septiembre de 2010.
1 sept 2010
Un ejemplo de aprendizaje informal
Para el ejercicio de observación de un escenario de aprendizaje informal, me acerqué al contexto de una ludoteca ubicada en el barrio Egipto, que acoge todos los días a aproximadamente 100 niños con el fin de ofrecer un espacio de creatividad y lúdica en horarios extracurriculares (la intención de fondo es alejarlos de los vicios y las pandillas). Conversando con los niños más grandes (12 a 17 años) sobre sus intereses, un tema que surgió en varias ocasiones fue el de la cultura Hip Hop, específicamente su manifestación en el Rap, así que decidí explorar ¿Cómo aprenden estos niños sobre Rap?
Para un tema como éste, alejado de aquellos contemplados en los currículos de las escuelas, el aprendizaje es totalmente informal (los niños lo propusieron como taller en las áreas lúdicas de su colegio pero la iniciativa no fue acogida). ¿Qué opciones tienen entonces para aprender sobre Rap? En el cuadro anterior menciono algunos de los recursos y espacios de los que disponen estos niños y jóvenes. A continuación los describo, poniéndolos en contexto desde algunos fenómenos del momento social actual:
1. Revolución tecnológica e hibridación cultural. Gracias al acceso a nuevas tecnologías, que facilitan entre otros aspectos la comunicación, los niños pueden consultar lo que se está haciendo en otras ciudades y países, incorporando estos aprendizajes a sus creaciones. Vinculan lo que está pasando en el mundo con su realidad, y adaptan ritmos y letras para darles sentido e identidad (sus letras hablan sobre secuestro, violencia, personajes de la vida nacional, etc.).
Videos en Youtube: Esta herramienta funciona para ellos como un gran banco de recursos al que pueden acceder, hacer búsquedas con facilidad y ver los videos musicales de su preferencia. ¿Cómo aprenden de los videos? Viendo... imitando... y criticando! Después de ver varios videos, van escogiendo un estilo con el que se identifican y empiezan a consolidar un estilo propio.
Grupos en Facebook: Esta herramienta, y otras de la Web 2.0 como MySpace, han facilitado la interacción entre jóvenes con intereses similares. Particularmente, hay un grupo en Facebook muy consultado por los niños de la Ludoteca, llamado RAP Colombiano, que reune a más de 3.000 jóvenes apasionados por el rap, que critican la violencia, defienden la libertad de expresión, y comparten sus creaciones. Lo curioso es que en el grupo no solo se comparten gustos musicales, sino también formas de vestir y expresarse (elementos que configuran su identidad como raperos).
Referentes musicales: La radio y en especial la televisión, son medios importantes en el acceso de estos jóvenes a lo que está pasando en el mundo. Sus referentes son sobre todo nacionales (como La Etnnia 527 o Estrato Bajo), ya que aunque les gusta tomar elementos de los ritmos y estilos sobre todo estadounidenses, prefieren el lenguaje y las temáticas de los grupos nacionales.
2. Deslocalización de los saberes. Para este caso particular, los colegios y profesores no son reconocidos como fuentes de saber. Los espacios de enseñanza-aprendizaje convencionales se expanden y empiezan a tener importancia actores y espacios asociados al barrio, los amigos, y en general, lugares de reunión en los que es posible crear libremente, expresarse y aprender de otros.
Talleres en la Ludoteca: Como espacio no formal al que asisten los jóvenes del barrio, la Ludoteca ofrece talleres para que los niños exploren sus intereses y realicen diversas actividades. Atendiendo a las expectativas de los niños, se programó un taller de Rap en el que los niños pueden ensayar libremente, y periódicamente asisten grupos invitados (generalmente del barrio) para retroalimentar el trabajo de los niños.
Amigos del barrio: El grupo de amigos es una fuente de conocimiento muy valiosa para los niños que quiere aprender sobre rap, porque son los que con su experiencia, sus comentarios y sus críticas, ayudan a los menos experimentados a definir su estilo y nutrir sus letras. Ellos lo definen como "parche" y para mí es una muestra de trabajo colaborativo en la que cada uno aporta para lograr obtener un resultado. Con la interacción aprenden! y sin duda se divierten. El barrio (en particular el parque) se ha convertido en ese espacio en el que los jóvenes muestran a sus amigos (y a todos los que quieran ver) sus canciones y su arte. Me pareció interesante que para ellos, no teniendo las condiciones para poder grabar y publicar sus canciones en internet, los espacios del barrio se convierten en escenarios importantes de socialización. Igualmente disponen de otros espacios como el RIN DE ORO (encuentro de rap cristiano) o RAP Al Parque, para mostrar lo que hacen y conocer lo que están haciendo los otros.
18 ago 2010
¿De qué manera las lecturas* me han servido para ampliar, complementar, o confrontar mi comprensión sobre la relación Educación-TIC?
Viniendo de una formación en ingeniería y trabajando en el campo de la informática educativa, para mí la relación educación-TIC siempre había sido "obvia": cada vez se tiene más acceso a la tecnología, y ésta cada vez evoluciona más para facilitar la interacción y las comunicaciones, así que se pueden aprovechar los
beneficios de la tecnología para fortalecer los procesos de enseñanza-aprendizaje. Pero... ¿Qué es lo que se pretende fortalecer?, ¿Qué cambios se han dado en la educación? y ¿Por qué?, ¿Por qué pensamos en la tecnología como un elemento que se podría aprovechar en pro de la educación? Es interesante ver cómo en las lecturas* se abordan algunos de estos elementos, llegando a la raíz de fenómenos como la globalización y sus múltiples efectos a nivel social, económico y político, y por supuesto, sus efectos directos sobre la educación.
Ahora me queda más claro que el impacto de la globalización, por ejemplo, ha generado cambios en el entorno laboral, que exigen a las personas ser más innovadoras y competitivas. En ese sentido es necesario entonces que las personas se preocupen por aprender contínuamente y repensar su práctica, y es ahí donde las tecnologías, que cada vez tienen más auge y ofrecen mayores posibilidades, pueden ser una vía para acceder al conocimiento en entornos no formales, de manera que una persona, a lo largo de su vida (y no solo en la época en la que supuestamente debería acceder a la escuela) puede indagar, interactuar con otros, aprender y fortalecer su práctica. Son dos efectos de la glogalización que convergen: el auge tecnológico y los cambios en el entorno laboral, que terminan exigiendo una educación más flexible que se salga de los límites convencionales de la escuela y que aproveche los beneficios de las innovaciones tecnológicas.
Alineada con las ideas de Brunner sobre los desafíos que enfrenta la educación latinoamericana al tratar de ejecutar las dos agendas de asignaturas pendientes, y nuevas tareas asociadas a la sociedad contemporánea, considero que el principal reto de la educación está ahora en definir hasta qué punto ésta debe responder a todas las exigencias de una sociedad continuamente cambiante y afectada (positiva y negativamente) por los efectos de la globalización, y qué elementos (a modo de pilares) se desean conservar a pesar de las nuevas tendencias.
¿Cómo brindar ambientes educativos flexibles para adaptarse a múltiples necesidades, pero estructurados para lograr ser una guía consistente?,
¿Cómo aprovechamos la tecnología de manera que sean un aporte en los procesos de enseñanza-aprendizaje, sin llegar a deshumanizar a los actores?,
¿La educación debería concentrarse en formar individuos para la sociedad actual, o individuos que piensen y construyan una sociedad diferente alineada con sus intereses?
Son solo tres de muchas preguntas que me surgen al pensar qué posición debería asumir la educación ante los inevitables cambios que se mencionan en las lecturas*.
Por cierto....
Qué difícil se me ha hecho todo esto de plantear los desafíos frente a la relación-educación y TIC. No puedo evitar tratar de aterrizar los conceptos indagando por soluciones!! Por eso me parece todo un
reto (bastante interesante, por cierto) hacer el ejercicio de identificar retos para tratar de entender los problemas sin llegar todavía a sus posibles soluciones.
beneficios de la tecnología para fortalecer los procesos de enseñanza-aprendizaje. Pero... ¿Qué es lo que se pretende fortalecer?, ¿Qué cambios se han dado en la educación? y ¿Por qué?, ¿Por qué pensamos en la tecnología como un elemento que se podría aprovechar en pro de la educación? Es interesante ver cómo en las lecturas* se abordan algunos de estos elementos, llegando a la raíz de fenómenos como la globalización y sus múltiples efectos a nivel social, económico y político, y por supuesto, sus efectos directos sobre la educación.
Ahora me queda más claro que el impacto de la globalización, por ejemplo, ha generado cambios en el entorno laboral, que exigen a las personas ser más innovadoras y competitivas. En ese sentido es necesario entonces que las personas se preocupen por aprender contínuamente y repensar su práctica, y es ahí donde las tecnologías, que cada vez tienen más auge y ofrecen mayores posibilidades, pueden ser una vía para acceder al conocimiento en entornos no formales, de manera que una persona, a lo largo de su vida (y no solo en la época en la que supuestamente debería acceder a la escuela) puede indagar, interactuar con otros, aprender y fortalecer su práctica. Son dos efectos de la glogalización que convergen: el auge tecnológico y los cambios en el entorno laboral, que terminan exigiendo una educación más flexible que se salga de los límites convencionales de la escuela y que aproveche los beneficios de las innovaciones tecnológicas.
Alineada con las ideas de Brunner sobre los desafíos que enfrenta la educación latinoamericana al tratar de ejecutar las dos agendas de asignaturas pendientes, y nuevas tareas asociadas a la sociedad contemporánea, considero que el principal reto de la educación está ahora en definir hasta qué punto ésta debe responder a todas las exigencias de una sociedad continuamente cambiante y afectada (positiva y negativamente) por los efectos de la globalización, y qué elementos (a modo de pilares) se desean conservar a pesar de las nuevas tendencias.
¿Cómo brindar ambientes educativos flexibles para adaptarse a múltiples necesidades, pero estructurados para lograr ser una guía consistente?,
¿Cómo aprovechamos la tecnología de manera que sean un aporte en los procesos de enseñanza-aprendizaje, sin llegar a deshumanizar a los actores?,
¿La educación debería concentrarse en formar individuos para la sociedad actual, o individuos que piensen y construyan una sociedad diferente alineada con sus intereses?
Son solo tres de muchas preguntas que me surgen al pensar qué posición debería asumir la educación ante los inevitables cambios que se mencionan en las lecturas*.
Por cierto....
Qué difícil se me ha hecho todo esto de plantear los desafíos frente a la relación-educación y TIC. No puedo evitar tratar de aterrizar los conceptos indagando por soluciones!! Por eso me parece todo un
reto (bastante interesante, por cierto) hacer el ejercicio de identificar retos para tratar de entender los problemas sin llegar todavía a sus posibles soluciones.
11 ago 2010
Haciendo conexiones...
Antes de realizar el conjunto de lecturas asignadas para la primera semana del curso (sobre contextos desde la relación Educación y TIC), no me había detenido a pensar en la similitud que hay entre la situación actual de la educación, y lo que he pensado de instancias de la sociedad, como la Iglesia. Para mí la religión se ha quedado en una posición muy tradicional, poco conectada con la situación e intereses actuales de las personas; y aunque la intención de fondo es buena (volver a esos principios que nos hacen mejores seres humanos, darle valor a la familia, etc.), el mensaje cada vez se distorsiona más. Pensar en una iglesia que desconoce la anticoncepción e insiste en el celibato, que pide que sus curas hagan votos de pobreza y castidad, desconociendo que finalmente son miembros de una sociedad en la que tienen necesidades... en fin. Todo esto para decir que siento que la iglesia pareciera ser una institución que ve a la sociedad como algo externo que debe intervenir, pero no son muchas las congregaciones que se ven realmente como parte de esa sociedad y como un elemento que puede generar transformaciones.
Con la educación pasa algo similar! y debo admitir que solo hasta ahora hago una conexión conciente. Sin duda se han replanteado algunos principios de la educación, como por ejemplo darle un papel más protagónico al estudiante en su proceso de aprendizaje... pero sigue habiendo una desconexión entre los entornos educativos y las realidades de los estudiantes, ya que muchas veces se desconocen sus intereses y la heterogeneidad de sus formas de pensar y expresarse. Además, cada vez nos preocupamos más por educar a los estudiantes para que sean más competentes en las disciplinas, dejando a un lado esa idea de la que habla Barbero y con la que cada vez me siento más identificada, de educar a los individuos para ser parte de una sociedad de saberes compartidos: educar para que los individuos puedan convivir, interactuar con otros, construir a partir de ideas diferentes a las propias... es ver la educación como un elemento transformador de sociedades, en la medida en que posibilita que el individuo se descubra, se exprese y construya nuevas relaciones.
¿Qué papel juegan las TIC en todo esto? Las tecnologías ya hacen parte del díaa a díaa de esa sociedad a la que la educación debería integrarse más. Reconocer que las tecnologías han ido evolucionando de la mano de los cambios que ha experimentado la sociedad y no como algo totalmente aislado, es reconocer que hay un potencial en las tenologías para, haciendo un buen uso de ellas, acercarse un poco más a la realidad de la sociedad actual y empezar a generar cambios. Si la educación se ve como un elemento que puede transformar sociedades, es necesario pensar en en la tecnología como oportunidad para que los individuos se expresen, se relacionen y aprendan. También habría que pensar cómo aprovechar el actual uso de las tecnologías por parte de los estudiantes (más que todo lúdico), para acercar esos dos mundos (el de la pedagogía y el de la lúdica), para potenciar el aprendizaje en los individuos.
Con la educación pasa algo similar! y debo admitir que solo hasta ahora hago una conexión conciente. Sin duda se han replanteado algunos principios de la educación, como por ejemplo darle un papel más protagónico al estudiante en su proceso de aprendizaje... pero sigue habiendo una desconexión entre los entornos educativos y las realidades de los estudiantes, ya que muchas veces se desconocen sus intereses y la heterogeneidad de sus formas de pensar y expresarse. Además, cada vez nos preocupamos más por educar a los estudiantes para que sean más competentes en las disciplinas, dejando a un lado esa idea de la que habla Barbero y con la que cada vez me siento más identificada, de educar a los individuos para ser parte de una sociedad de saberes compartidos: educar para que los individuos puedan convivir, interactuar con otros, construir a partir de ideas diferentes a las propias... es ver la educación como un elemento transformador de sociedades, en la medida en que posibilita que el individuo se descubra, se exprese y construya nuevas relaciones.
¿Qué papel juegan las TIC en todo esto? Las tecnologías ya hacen parte del díaa a díaa de esa sociedad a la que la educación debería integrarse más. Reconocer que las tecnologías han ido evolucionando de la mano de los cambios que ha experimentado la sociedad y no como algo totalmente aislado, es reconocer que hay un potencial en las tenologías para, haciendo un buen uso de ellas, acercarse un poco más a la realidad de la sociedad actual y empezar a generar cambios. Si la educación se ve como un elemento que puede transformar sociedades, es necesario pensar en en la tecnología como oportunidad para que los individuos se expresen, se relacionen y aprendan. También habría que pensar cómo aprovechar el actual uso de las tecnologías por parte de los estudiantes (más que todo lúdico), para acercar esos dos mundos (el de la pedagogía y el de la lúdica), para potenciar el aprendizaje en los individuos.
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